A la hora que os venga bien
No cerramos entre la comida y la cena. Puedes sentarte temprano, a la hora a la que cenan en tu país, o a la hora española, después de un paseo por el centro. La cocina de la carta es la misma todo el día.
Reservamos en franjas amplias a propósito: nadie tiene que correr para terminar el postre.









